6 ¿SABES QUÉ ES EL SÍNDROME DE INTESTINO PERMEABLE, QUÉ LO PRODUCE Y CÓMO SE MANIFIESTA? -
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6 ¿SABES QUÉ ES EL SÍNDROME DE INTESTINO PERMEABLE, QUÉ LO PRODUCE Y CÓMO SE MANIFIESTA?

¿Sabías que el síndrome de intestino permeable (SIP) si bien no es una enfermedad en sí, está asociado a condiciones de salud muy comunes y a síntomas  que suelen padecer muchas personas? Molestias a las cuales no encuentran resolución definitiva ni completa en el tiempo y para las que aparentemente no hay una explicación lógica sobre su origen, y por ende, nada concreto que permita aliviarlas para siempre.

Algunas condiciones clínicas a las que se ha asociado este síndrome son:

  • acné
  • alcoholismo
  • alergias de todo tipo
  • artritis
  • asma
  • autismo
  • enfermedad celiaca
  • hiperactividad en niños
  • síndrome de fatiga crónica
  • enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa
  • fibrosis quística
  • dermatitis recurrentes
  • alergia o intolerancias alimentarias
  • colon irritable
  • enfermedades hepáticas
  • síndromes de malabsorción o hipovitaminosis
  • psoriasis
  • enfermedades autoinmunes
  • esquizofrenia, etc.

 

Y se asocia a síntomas tan comunes como:

  • dolor abdominal
  • ansiedad
  • obstrucción bronquial recurrente
  • cambios de ánimo e irritabilidad
  • sudor nocturno
  • meteorismo
  • dolores articulares y musculares
  • constipación
  • diarreas recurrentes
  • fatiga y cansancio
  • poca tolerancia al ejercicio
  • infecciones recurrentes (urinarias, respiratorias, etc.)
  • mala memoria
  • malos pensamientos recurrentes (auto-destructivos), etc.

 

Si padeces estos síntomas o condiciones médicas, lo más probable es que tengas permeable tu intestino.

Hoy te contaré en que consiste el daño, que implica para nuestra salud y cuáles son los factores que contribuyen a que nuestro intestino se haga permeable.

 

La pared intestinal saludable y funcionando de forma normal, cumple una función de barrera que no permite que pasen a la sangre moléculas grandes de alimentos mal digeridos, sustancias químicas que acompañan los productos comestibles poco saludables que venden como comida, restos o productos de las bacterias que habitan en nuestro intestino, etc.; función de barrera que se ve afectada cuando hay un intestino permeable.

La mucosa del intestino delgado se compone de vellosidades y cada vellosidad se compone de microvellosidades que permiten que el área de contacto de la mucosa con la comida sea mayor , sobre las microvellosidades hay mucosidad y bacterias que la protegen. Las células de la pared, llamadas enterocitos, se recambian a si mismas cada 3-5 días. Estos enterocitos, están unidos por uniones estrechas llamadas desmosomas.

 

 

Estas células permiten el paso de nutrientes desde el intestino hacia el torrente sanguíneo, mediante difusión, que es un transporte pasivo que ocurre por gradiente (algunos ácidos grasos, el cloro, sodio, potasio y magnesio) o mediante transporte activo (aminoácidos, glucosa, ácidos grasos, vitaminas y minerales).

Como mencioné inicialmente, los enterocitos se recambian cada 3-5 días, se genera una nueva célula en la base de la vellosidad que irá reponiendo y reemplazando a los enterocitos de mala calidad y viejos. Para que el recambio sea óptimo se requiere que distintas variables estén en equilibrio, sino no se generará una célula de reemplazo que reemplace a la ya dañada, que además ha acortado su vida útil por el proceso inflamatorio local que se está generando, en respuesta a los malos hábitos de vida que la mayoría de la gente tiene. Este envejecimiento, y por ende, deshidratación de los enterocitos antiguos, rompe las uniones estrechas entre ellos, poniendo fin a la función de barrera que ejerce el intestino.

Al romperse las uniones estrechas entre los enterocitos, pasan a la sangre sustancias que pondrán en alerta al sistema inmunológico, pues nuestro cuerpo las catalogará como sustancias nocivas y generará anticuerpos contra ellas, activándose además las citokinas que alertarán a nuestros linfocitos (glóbulos blancos) a responder defensivamente frente a estos agentes agresores, generando inflamación, se producirán además radicales libres, que migrarán por la sangre generando irritación e inflamación en otros sectores del cuerpo.

La capa de mucosidad y bacterias que cubre los enterocitos además tiene un rol inmunológico por medio de la IgA secretora (inmunoglobulina A secretora), que es un anticuerpo que nos permite crear una barrera de defensa contra bacterias, virus, hongos, parásitos y residuos de comida mal digeridos, neutralizándolos y evitando que se unan al intestino y por ende no se absorban. Es probable que esta barrera protectora también esté afectada en el intestino permeable pues se ha visto una deficiencia de IgA secretora en personas con infecciones recurrentes, en asma, enfermedades autoinmunes, alergias alimentarias, cándidiasis, etc.

Por otro lado se ve sobrexigido el hígado en su rol desintoxicante. El cuanto y como nos intoxicamos o acumulamos toxinas en nuestro cuerpo depende de la función desintoxicante del hígado, muy ligada al intestino permeable, pues dependerá de las condiciones de nuestro intestino cuanto trabajo tendrá el hígado. El hígado es una especie de filtro que transforma todos los químicos o sustancias nocivas que ingresan a la sangre en sustancias posibles de excretar por vía urinaria o digestiva. Cuando tenemos un intestino permeable, el intestino permite el paso de muchas sustancias nocivas a la sangre, y el hígado, que además ha estado expuesto a irritantes proinflamatorios producto de la mala digestión de los distintos nutrientes, no es capaz de limpiarnos de todas las toxinas o agentes químicos a los que estamos expuestos diariamente. Los almacena en células grasas dejando el trabajo para más tarde, momento que no llega nunca pues es tanta la exposición a toxinas, que no logra nunca ponerse al día y empezamos a intoxicarnos más y más, lo que va generando cada vez mas inflamación y la liberación de gran cantidad de radicales libres a todo nuestro organismo.

Ahora la duda es: ¿por qué se produce este síndrome y como podemos ayudar al intestino a recuperarse?

 

Las causas son:

AINES

Antiinflamatorios no esteroidales como por ejemplo; aspirina, paracetamol, ibuprofeno, diclofenaco, ketoprofeno, naproxeno, etc. Los AINES bloquean las prostaglandinas, que son pequeños mensajeros que tienen la función de reparar y sanar y también de producir dolor e inflamación. Al usar estos medicamentos para aliviar inflamación y dolor, también estamos bloqueando procesos de sanación y reparación. Como el intestino se repara y reemplaza sus células cada 3-5 días, el uso prolongado de AINEs puede causar intestino permeable.

 

DISBIOSIS

Tenemos un centenar de tipos de bacterias viviendo en nuestro intestino. Muchos forman parte de la flora normal y son beneficiosas para nosotros, algunas son las comensales que tienes una función neutral  y otras son las dañinas llamadas patógenas. Un desequilibrio entre estas 3, es lo que se llama disbiosis.

Hay estudios que además describen la presencia de microorganismos ajenos al tracto digestivo que producen sustancias químicas nocivas para las células del sector y la persona que habitan (translocación bacteriana). Son microorganismos de baja virulencia, por lo que generan manifestaciones digestivas crónicas difíciles de diagnosticar.

La causa más frecuente de disbiosis es el uso de antibióticos, más cuando es por ciclos repetitivos o por periodos prolongados.

La disbiosis se atribuye como causal de:

  • artritis reumatoidea y otras enfermedades autoinmunes
  • deficiencia de vitamina B12
  • fatiga crónica
  • etapas iniciales de cáncer de mama y colon
  • dermatitis
  • alergias y sensibilidades alimentarias
  • enfermedades inflamatorias intestinales
  • síndrome de colon irritable
  • esclerosis multiple
  • psoriasis
  • síndrome de Sjögren

 

ANTIBIOTICOS

El uso de antibióticos elimina bacterias nocivas, pero también bacterias buenas, que mantienen sin opción de reproducirse a otros microorganismos como bacterias, virus, parasitos y hongos, como por ejemplo la cándida, que es la que más fácil se reproduce en este nuevo ambiente desequilibrado.

 

CANDIDA

Es la disbiosis más prevalente. La infección por cándida está controlada por la flora intestinal, nuestro sistema inmunológico y el pH intestinal.

La candida produce la proteasa ácida que se une a la IgA secretora de la membrana mucosa intestinal, y logra entrar. Aquí produce toxinas que pasan a la sangre afectando el sistema inmunológico y el balance hormonal.

La infección por candida se asocia al uso de antibióticos, anticonceptivos orales, corticoides y exceso de alcohol. Y puede manifestarse como: distensión abdominal, diarrea y/o constipación, ansiedad, depresión, fatiga, insomnio, mente nublada, cambios de ánimo, hipoglicemia, síndrome premenstrual, infecciones urinarias o vulvovaginitis recurrentes, tinitus, sensibilidad a los olores,etc.

CORTICOIDES

Los corticoides deprimen el sistema inmunológico permitiendo que infecciones por otros microorganismos nos afecten.

 

TERAPIAS PARA CÁNCER

La quimioterapia y la radioterapia producen desbalance de nuestra flora y translocación bacteriana.

 

ESTRÉS CRÓNICO

El estrés crónico afecta nuestro sistema inmunológico y la capacidad de nuestro cuerpo de repararse y sanar. Producimos menos IgA secretora, DHEA (hormona antiestrés y antiedad), disminuye la peristalsis intestinal, disminuye el flujo de sangre hacia el intestino y aumenta la producción de toxinas.

 

EXPOSICION A CONTAMINANTES MEDIOAMBIENTALES

La exposición a diario a centenares de químicos en el ambiente y a metales pesados sobreexige a nuestro sistema inmunológico y afecta su reparación.

 

MALA ALIMENTACIÓN

La mala alimentación afecta el balance de la flora y el pH intestinal.

  • dietas muy alcalinas producen disbiosis
  • dietas bajas en fibras enlentecen el transito intestinal, lo que concentra aquellos químicos digestivos tóxicos, irritando la mucosa.
  • los alimentos procesados aparte de tener pocos nutrientes y fibra, son ricos en aditivos, azúcar refinada y otros alimentos proinflamatorios.

 

SENSIBILIDAD ALIMENTARIA

Solo un pequeño porcentaje de la población sufre de alergias alimentarias, pero las sensibilidades a algunos alimentos son cada vez más frecuentes. Suelen ser de difícil diagnóstico porque la sintomatología y los signos pueden aparecer horas o días más tarde. La sintomatología es similar a la del intestino permeable. Comer alimentos a los que somos sensibles aumenta la permeabilidad intestinal, lo que hace que desarrollemos aun más sensibilidades alimentarias, es un círculo vicioso que no se sabe donde empieza (como el huevo y la gallina). Más del 80% de las reacciones son al trigo, la carne de vacuno, los lácteos, huevos, cerdo y frutas cítricas.

Si quieres saber que cambios hacer y como ayudar a tu intestino a sanar y a tu cuerpo a desintoxicarse, regístrate y recibe mi newsletter todos los miércoles. Pronto continuaré con la segunda parte.

 


Referencias:

  • Lipsky Elizabeth, M.S., C.C.N., “Leaky Gut Syndrome”, USA, 1998, p. 17-25
  • L. Galland, “Solving the Digestive Puzzle”, Health Comm International Inc., San Francisco,USA,  Mayo 1995, p.10.
  • T. Thompson, “Approach to Gastrointestinal Inmune Dysfunction and Related Health Problems”, 4th International Functional Medicine Meeting, Aspen, Col., USA, 1997.
  • “Intestinal Permeability Application Guide”, Asheville, N.C.: Great Smokies Diagnostic Laboratory, 1996.
  • A. Bernard, et al., “Increased intestinal permeability in bronquial asthma”, J. Allergy Clinic. Immune. 97(6): 1173-78, Junio 1996.

 

Un abrazo!

Loreto