¿Qué implica sanar de verdad?
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¿QUÉ IMPLICA SANAR DE VERDAD?

Al consultar por un malestar puntual, el médico te examinará, te dará un diagnóstico y un “tratamiento” en base a fármacos para: aliviar las molestias o equilibrar de forma artificial lo diagnosticado. En caso de enfermedades mal llamadas crónicas, como obesidad, hipertensión, diabetes, te educará (solo algunos) sobre los cambios de hábitos necesarios para mantener la enfermedad “controlada” e indicará medicamentos para: bajar la presión, bajar la glicemia, etc., con la idea de aliviar síntomas y evitar las complicaciones propias de cada enfermedad.

Así se nos enseñó en la escuela a hacer medicina, a mantener la enfermedad controlada, pero jamás el enfoque fue el de mantener la salud y prevenir o sanar de verdad lo ya diagnosticado.

¿Alguna vez te has preguntado si hay una forma distinta de disponernos a la enfermedad?

Desde la medicina integrativa, la idea es lograr dar con la causa del desequilibrio, intoxicación, inflamación o enfermedad. Ir a la raíz y desde ahí, ponernos en camino hacia la sanación real.

La causa de la mayoría, sino todas, las enfermedades está relacionada a temas emocionales no resueltos que se manifiestan fisicamente al no ser reconocidos, manifestados y aceptados.

Se habla de una predisposición genética a ciertas patologías, pero lo que heredamos es el cómo nos enfrentamos a la vida y a esos momentos adversos, y a esas emociones no agradables, y como nos disponemos a hacerles frente, vivirlos y seguir. Esa forma de enfrentarte a las adversidades son las que te predisponen, también, a las mismas manifestaciones físicas y enfermedades que tus padres, siempre, claro está, dependiendo de las condiciones ambientales a las que expongas a esos genes, condiciones ambientales relacionadas a malos hábitos de vida, que de todos modos, aun incluso sin genética de base, podrían llegar a enfermarte.

El disponerte a sanar de verdad, implica enfrentar todas esas emociones no agradables que has tratado evitar en el pasado, y que has ido acumulando en el baúl de los recuerdos. Implica aceptarte vulnerable, sensible, con pena, con miedo, con dolor, aunque no sean emociones agradables, e interfieran con esa “necesidad” de cumplir perfectamente ciertos roles (madre, profesional, etc.). Es necesario validar esas emociones no gratas como parte de nuestra existencia y como herramienta de sanación.

Lo que heredaste de tu linea familiar, como te criaron y educaron y tus experiencias de vida, te hacen responder frente a situaciones adversas, la mayoría de las veces, de forma automática y sin la conexión que la emoción o la vivencia en sí requiere. Ese automatismo va de la mano de la necesidad y búsqueda permanente de bienestar/placer momentáneo y pasajero que se manifiesta al “premiarte” con una comida rica, un traguito o alguna distracción para desconectarte de esa emoción que te agobia.

El reconocerte como un ser suficiente y el aceptar esas emociones adversas como oportunidades para crecer y aprender, independiente del dolor que conlleven, requiere que estes conectada contigo misma, con quien eres, con lo que quieres y mereces. Es por esta razón que un cambio en tu estilo de vida es la mejor herramienta si quieres lograr esa apertura de conciencia.

Si te hace sentido y dentro de tu ritmo acelerado en pro de responder a las exigencias que la cultura y sociedad, de cierto modo, te impone (super mamá, super mujer, super profesional, casa ordenada, organizada y funcionando, hijos “bien portados”, cuerpo tonificado, sin estrías, sin arrugas, sin canas, feliz, sonriente y de buen ánimo siempre, callada, sin quejarse, etc., etc., etc.) haz sentido una pequeña luz que te inquieta, que te llama a generar cambios y no sabes como empezar,

¡No la dejes ir!

Tómala y busca ayuda para avanzar en ese camino. Esas pequeñas luces de tu despertar de conciencia son la llamada a gestar cambios reales para ti, cambios que te permitirán conocer tu estado calmo, de goce y felicidad, independiente de las circunstancias y las emociones ligadas a las experiencias de vida.

Te invito a que si te sientes identificada, hoy tomes las riendas de tu vida y empieces con pequeños cambios, asesórate si te sientes perdida y desde hoy enfócate en velar siempre, sin excepción, por tu salud y por tu felicidad.

 

Un abrazo y mucha luz en tu camino.

 

Loreto

 

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