El estrés y el control del peso.
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EL ESTRÉS Y EL CONTROL DEL PESO

 

 

¿Te has preocupado de evaluar que tan estresada estás cuando te dispones a bajar de peso?

En la mayoría de las consultas por sobrepeso, y en las que se busca bajar, se evaluán los alimentos que ingieres y cuanto ejercicio estas realizando, es decir, cuántas calorías estas consumiendo y cuántas estas quemando. Muy pocas veces se toman en cuenta otras variables como causantes del alza de peso y tampoco se toman medidas efectivas para un manejo integral de éste. Esto deriva en mujeres que cada día limitan mas su consumo de calorías, y por ende nutrientes, o que terminan haciendo una cantidad enorme de ejercicio intenso a diario para poder ver unos pocos resultados.

Si tu alza de peso o dificultad para reducir se acompaña de las siguientes características, es probable que tu sistema nervioso tenga mucho que ver:

  • Te sientes estresada permanentemente.
  • Disminuiste calorías y aumentaste el ejercicio y no bajas de peso.
  • Se te antojan azúcar y carbohidratos.
  • Eres adicta al café o bebidas energéticas.
  • No duermes bien.
  • Te despiertas cansada.
  • Si no te duermes temprano (21-22 hrs) agarras un segundo aire y puedes quedarte despierta hasta las 1 am con facilidad.
  • Te sientes sin energía y cansada.
  • Vives en un permanente drama.
  • Te sientes ansiosa con facilidad.
  • Sueles estar desanimada sin razón.
  • Tu respiración es corta y superficial.
  • Te cuesta decir que no.
  • Te ries menos que antes.
  • Sientes que todo es urgente.
  • Sientes que las horas del día no te alcanzan.

Es el sistema nervioso el encargado de decidir si obtendrás energía de la grasa acumulada o de la glucosa almacenada, si adelgazarás (utilizando la grasa de reserva como energía) o engordarás (aumentando y cuidando tu grasa almacenada y utilizando la glucosa como combustible).

 

Nuestro sistema nervioso se divide en:

  1. Sistema Nervioso Central (SNC) regido por el consciente.
  2. Sistema Nervioso Autonomo (SNA) regido por el inconsciente, se hace cargo de:
    • tu frecuencia cardiaca.
    • tu frecuencia respiratoria.
    • el control de tu temperatura.
    • tu sistema nervioso.
    • tu sistema inmunológico.

Y a su vez el SNA se divide en:

  1. Sistema Nervioso Simpático (SNS): que es donde “vive” la mayoría de las mujeres hoy en día. Bajo el predominio del SNS se activa la liberación de las hormonas del estrés que le indicarán a tu cuerpo que la vida está en peligro.  ¿En que circunstancias se activa el SNS?
    • con el consumo de cafeína.
    • con la percepción de urgencia y presión permanente, cada vez más presente en la población.
    • con el ejercicio intenso.
  2. Sistema Nervioso Parasimpatico (SNP): se relaciona al descanso, la calma, la digestión, reparación, reproducción. Se activa durante el descanso o con actividades restaurativas que utilicen la respiración.
  3. Sistema Nervioso Entérico

Al estar activo tu SNS de alerta, tu cuerpo preferirá usar la glucosa como combustible, pues en cualquier minuto necesitará energía para enfrentar las adversidades que pudieran presentarse y ésta está más a la mano que la grasa almacenada, mas lenta de quemar. Tu cuerpo se siente bajo amenaza y necesita energía fácil. En estos momentos es probable que tengas antojos de azúcar o carbohidratos que permitan tener los estanques de combustible de reserva completos, en caso de que este estado de alerta se mantenga en el tiempo.

Si predomina tu SNP, en ese estado de calma, tu cuerpo no tendrá problema en utilizar como combustible la grasa almacenada, pues no hay nada que necesite de una liberación rápida de energía en ese estado de tranquilidad y restauración.

En una persona con un SNA (simpático/parasimpático) equilibrado, se podrá activar su simpático durante el ejercicio intenso y se logrará activar el parasimpático en las pausas entre ejercicios. Si tiendes a tener tu simpático persistentemente activo, notarás que aunque hagas una suficiente cantidad de ejercicio intenso, tu cuerpo no logrará conectarse con ese estado de calma en las pausas entre ejercicios y no quemarás grasa ni bajarás de peso, pues predomina ese estado de alerta, que mantendrá los antojos y no permitirá que quemes la grasa almacenada.

¿Cómo puedes mantener el equilibrio de tu SNA?

  1. Elimina alimentos refinados (especialmente azúcar) de tu alimentación, pues se transforma fácilmente en combustible de este estado de alerta que queremos abandonar.
  2. Si el dejar el azúcar o hacer cambios en tu alimentación como primera medida, se te hace muy difícil, parte por hacer respiraciones abdominales. La respiracion diafragmática o abdominal activará tu sistema parasimpático, comunicándole a todo tu cuerpo que estás a salvo:
    • Haz 20 respiraciones diafragmáticas mínimo 3 veces al día. Mientras mejor respires, mas tranquilo estarás, esto activara tu parasimpatico y  disminuirán los antojos por azúcar.
    • Practica una disciplina que trabaje con la respiración: yoga, meditación, pilates, artes marciales, etc.
  3. Aumenta el consumo de hojas verdes, si aumentas al doble su consumo por al menos 3 semanas, notarás que disminuye tu ansiedad por azúcar, al neutralizar tus preferencias de sabor por su contenido amargo.
  4. Aumenta el consumo de grasas buenas, especialmente en la comida previa a la hora usual en que tienes antojos de dulces.
  5. Elimina el café por 4 semanas o cámbialo por descafeinado, o ideal por te verde.
  6. Explora la percepción de urgencia y presión en relación al consumo de cafeína, si notas que aumenta la urgencia al tomar café, mejor elimínalo de tu día a día de forma definitiva.
  7. Evita el ejercicio intenso y realiza actividades mas yin: tai chi, yoga, qi gong, meditación, cualquier ejercicio que nos lleve a hacernos conscientes de nuestra respiración. Esto aumentará la actividad del parasimpático, equilibrando tu sistema nervioso autónomo.
  8. Indaga en las emociones relacionadas a tu estrés, ¿que te atemoriza?, ¿por qué no puedes confiar en lo que la vida te da y necesitas de ese control? ¿por qué no mejor agradecer por lo que tienes, en vez de enfocarte en lo que careces?

 

Empieza hoy con estos cambios y en un par de semanas notarás la diferencia.

Actúa ya y no te quedes solo con la teoría. Tu bienestar depende de que tomes acción en pro de resolver aquello que no te permite fluir hacia esa sensación de calma tan anhelada.

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Nútrete con lo que necesitas y prescinde de lo que te daña, solo así lograrás una vida saludable y de goce.

 

 

Un abrazo grande

Loreto

 

PD: Más información sobre manejo y control del sobrepeso, aquí.